El trabajo de una aseguradora se sostiene sobre su capacidad para procesar con agilidad, responder con precisión y proteger con confianza la información de miles de asegurados.
No importa si ofrece pólizas de salud, vida, autos o riesgos empresariales: lo que realmente vende una aseguradora es tranquilidad, cumplimiento y respaldo.
Ese valor no depende solo de los asesores o los analistas de riesgos.
Depende también de que la infraestructura tecnológica que soporta la operación no falle.
Sin una base TI sólida, una aseguradora corre el riesgo de perder lo que más cuida: la confianza del cliente, la integridad de sus datos y la continuidad de su servicio.
Una aseguradora puede tener el mejor portafolio de productos, pero si su plataforma de atención se cae en plena reclamación, si se pierden registros por falta de respaldo, o si un ciberataque filtra datos de sus asegurados…
📉 pierde credibilidad, reputación y clientes.
Por eso, hoy no compiten solo las tarifas o los planes.
Compiten las aseguradoras que tienen su tecnología blindada para operar con continuidad, seguridad y velocidad.
¿Por qué la infraestructura tecnológica es ahora un factor de éxito y no de soporte?
Una aseguradora moderna trabaja con:
- Información sensible de asegurados y siniestros.
- Documentación contractual y legal.
- Plataformas digitales de cotización, emisión y reclamos.
- Aplicativos móviles y servicios en la nube.
- Comunicación en tiempo real con corredores y aliados.
- Sistemas de atención disponibles 24/7.
Nada de eso puede sostenerse sin una tecnología estable, segura y bien diseñada.
En Disetec lo hemos visto en la práctica:
Aseguradoras que creían “tener cubierto el tema tecnológico” descubren su vulnerabilidad solo cuando ocurre una falla o un ciberataque.
Ahí es cuando se hace evidente que la infraestructura TI no es un área de apoyo:
es la columna vertebral del negocio asegurador.
Lo que hace la diferencia: cómo Disetec impacta a una aseguradora desde dentro
1- Infraestructura eléctrica estable — continuidad garantizada
- Redes eléctricas reguladas y seguras según normatividad.
- UPS y respaldo para evitar pérdidas durante caídas de energía.
- Tableros y puntos eléctricos protegidos contra sobrecargas.
Una aseguradora no puede detener su operación de pólizas o siniestros porque “se fue la luz”.
La continuidad es parte de su promesa de servicio.
2- Servidores y almacenamiento seguro — proteger la información de tus asegurados
- Servidores configurados para acceso controlado y centralizado.
- Respaldo automático en nube + almacenamiento local.
- Políticas de recuperación ante incidentes o ransomware.
- Control de acceso por roles y auditoría de movimientos de datos.
Un siniestro mal registrado puede generar una pérdida económica.
Una filtración de datos personales puede costar sanciones, demandas y reputación.
3- Redes y conectividad — velocidad para responder
- Cableado estructurado diseñado para alto rendimiento.
- WiFi empresarial estable para múltiples sedes y áreas.
- Segmentación de red que prioriza aplicaciones críticas (ERP, CRM, siniestros).
- Enlaces redundantes para no depender de un único proveedor.
En el sector asegurador, cada minuto cuenta: un sistema lento o caído puede detener cientos de procesos.
4- Seguridad digital y protección frente a ciberataques
- Firewalls de nueva generación y antivirus corporativo.
- Monitoreo continuo y detección de intrusiones.
- Políticas de ciberseguridad alineadas con normas ISO y regulaciones locales.
- Prevención de fugas de información y ataques de phishing.
Las aseguradoras gestionan millones de datos sensibles.
No protegerlos equivale a perder la confianza que sustenta todo su negocio.
5- Soporte a usuarios y equipos — productividad sin interrupciones
- SoporteTI PRO: atención inmediata ante incidencias.
- Mantenimiento preventivo y correctivo programado.
- Asistencia remota o presencial según criticidad.
- Gestión de licencias, Office, antivirus y software core de la aseguradora.
Un asesor o analista que no puede acceder a su sistema en plena atención al cliente representa pérdida de tiempo, dinero y satisfacción.
¿Qué pasa cuando una aseguradora NO tiene una infraestructura tecnológica sólida?
❌ Se pierden registros de siniestros o documentos de pólizas.
❌ Aumentan los tiempos de respuesta al cliente.
❌ Se expone a sanciones por incumplir normativas de protección de datos.
❌ Pierde eficiencia en procesos de emisión, cobro o atención.
❌ Colapsa ante picos de demanda o eventos masivos.
❌ Reacciona solo “cuando algo falla”.
Una falla tecnológica no afecta solo los sistemas.
⚠️ Afecta la confianza, la continuidad y la reputación de la aseguradora.
Disetec como socio estratégico (no un proveedor técnico)
Cuando Disetec trabaja con aseguradoras, no solo instala equipos ni “arregla redes”.
Lo que hace es proteger la promesa de servicio frente al asegurado y al regulador.
✔ ️ Garantiza continuidad.
✔ ️ Reduce riesgos tecnológicos y reputacionales.
✔ ️ Optimiza tiempos de atención y respuesta.
✔ ️ Previene pérdidas por fallas o vulneraciones.
✔ ️ Permite escalar operaciones sin freno.
Esa es la diferencia entre un proveedor tecnológico y un aliado estratégico.
Hablemos claro
Si diriges una aseguradora y sabes que tu valor depende de la confianza, la agilidad y la disponibilidad, la pregunta no es si debes invertir en infraestructura tecnológica…
La pregunta es: ¿cuánto estás arriesgando al no hacerlo?
En Disetec diseñamos, implementamos y cuidamos toda la infraestructura TIC que tu aseguradora necesita para operar con tranquilidad, seguridad y continuidad.
📩 Escríbenos y construyamos juntos una operación blindada — antes de que una falla hable por ti.
📞 Contáctanos al 604 444 55 35
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